Acolman: donde diciembre tiene una historia de más de cuatro siglos
La relación de Acolman con las posadas y las piñatas tiene respaldo histórico. Durante el siglo XVI, los agustinos establecieron en la zona las llamadas misas de aguinaldo; con el tiempo, aquellas celebraciones evolucionaron hacia las posadas. La piñata se incorporó a esas fiestas y terminó convirtiéndose en una de las artesanías más reconocibles del municipio.
Eso permite que el Chat Acolman tenga un ritmo distinto según la época del año. En diciembre pueden aparecer recuerdos de ferias, elaboración de piñatas, reuniones familiares y cambios que los residentes han observado en las celebraciones. Fuera de esa temporada, la misma tradición puede dar pie a hablar del trabajo artesanal y de cómo se transmite un oficio.
Del convento a la piñata
El antiguo conjunto agustino ayuda a unir historia religiosa, arquitectura y celebraciones populares. No hace falta presentar a cada residente como especialista en patrimonio. Una persona puede conocer el convento porque vive cerca; otra por una visita escolar; alguien más puede asociar Acolman principalmente con los talleres y puestos de piñatas.
- ¿En tu familia todavía se prepara o compra una piñata tradicional de siete picos?
- ¿Cómo cambia Acolman cuando llega diciembre?
- ¿La tradición se vive igual entre quienes fabrican piñatas y quienes únicamente participan en las fiestas?
- ¿Qué parte del municipio casi nunca aparece cuando se habla de las posadas?
Esas preguntas producen experiencias diferentes sin convertir una tradición histórica en eslogan turístico.
Acolman también forma parte de una zona del Estado de México sometida a cambios urbanos y de movilidad. Trabajo, escuela, transporte y nuevas zonas habitacionales pueden ocupar una conversación completa sin mencionar diciembre.
La página queda así centrada en algo que sí distingue a Acolman: una historia concreta entre convento, posadas y piñatas, acompañada por la vida actual de quienes conocen el municipio.